El procurador general, Gregorio Eljach, condenó el asesinato de 11 menores de edad en los enfrentamientos entre facciones disidentes de alias Calarcá e 'Iván Mordisco', ocurridos la semana pasada en zona rural de San José del Guaviare.
"Exijo a los organismos del Gobierno, que tienen el compromiso de liderar las políticas públicas dedicadas a la protección de la infancia y la adolescencia, asumir su responsabilidad, sin excusas, para evitar que estos criminales continúen poniendo a los niños, niñas y adolescentes, como parapeto de su guerra fratricida", afirmó Eljach.
Un saldo de 48 muertos en Barranco Colorado
El enfrentamiento se dio en el corregimiento de Barranco Colorado, en zona rural de la capital del Guaviare. Luego de análisis forenses, el Instituto Nacional de Medicina Legal identificó que de 43 cuerpos, 11 pertenecen a menores de edad: ocho de sexo masculino y tres de sexo femenino.
"Las niñas, niños y adolescentes no le pertenecen a la guerra. Ellos deben ser protegidos por las autoridades y por la sociedad", afirmó el Procurador.
Para Eljach, las 11 muertes constituyen una violación al Derecho Internacional Humanitario (DIH), lo cual debe llevar a las autoridades a tomar todas las cartas que haya sobre la mesa para dar con los responsables de esta acción.
El origen de la guerra entre disidencias
La guerra que sostienen 'Calarcá' y 'Mordisco' en el Guaviare tiene origen en febrero de 2023, cuando hubo diferencias en el 'frente Primero Armando Ríos'. A punta de traiciones y cacerías internas, ambos bandos han ido disputándose el control territorial en un departamento que históricamente fue dominado por las antiguas Farc.
Ante la creciente violencia en la región, la Defensoría del Pueblo emitió la alerta temprana 001 de 2025, en la que puso de presente a diversas autoridades que las comunidades están expuestas a recibir ataques de los grupos ilegales.