La crisis financiera de Nueva EPS pone en alerta a las autoridades
Desde abril de 2024, Nueva EPS se encuentra bajo intervención debido a su deterioro financiero y operativo. Esta situación ha generado preocupación en distintos sectores, especialmente por el impacto que puede tener en la atención y la salud de los millones de afiliados que dependen de esta entidad.
Procuraduría pide a Supersalud intensificar vigilancia y control
La Procuraduría General de la Nación solicitó a la Superintendencia Nacional de Salud que refuerce de manera inmediata las acciones de vigilancia y control sobre Nueva EPS. La entidad de control exige el cumplimiento estricto de la ley, la revisión detallada de los estados financieros y la garantía de un uso adecuado de los recursos públicos y privados.
Es fundamental ejercer medidas que eviten poner en riesgo la vida de los pacientes, protegiendo su derecho fundamental a la salud.
La prioridad es evitar riesgos para la vida e integridad de los afiliados
La Procuraduría enfatiza que la protección del derecho a la salud es una prioridad ineludible. Por eso, exige que todas las acciones de supervisión garanticen que la crisis financiera no afecte la prestación de servicios ni la integridad física de los pacientes afiliados a Nueva EPS.
¿Cómo evolucionará la intervención y qué impacto tendrá en los pacientes?
Con la Procuraduría y la Supersalud intensificando la supervisión, el futuro de Nueva EPS y la estabilidad en la atención a sus afiliados siguen siendo inciertos. La atención oportuna y la transparencia en el manejo de recursos serán claves para evitar mayores riesgos y proteger a los usuarios.