Tras dos mandatos consecutivos de António Guterres (2017-2021 y 2022-2026), la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) tendrá un nuevo rostro a partir de enero del próximo año. El proceso para sustituir al diplomático de 77 años, de doble nacionalidad portuguesa y timorense, ya está en marcha y, después de más de tres décadas, un latinoamericano podría volver a ponerse al frente del organismo.
La chilena Michelle Bachelet, el argentino Rafael Grossi, la costarricense Rebeca Grynspan y la ecuatoriana María Fernanda Espinosa son los cuatro candidatos de la región que aspiran a liderar la ONU. Cada uno cuenta con una amplia trayectoria en el ámbito diplomático y de derechos humanos, lo que los posiciona como fuertes contendientes en la carrera por la Secretaría General.
La elección del próximo secretario general será clave para definir el rumbo de la organización en temas como cambio climático, conflictos internacionales y desarrollo sostenible. América Latina, que no ha tenido un representante en este cargo desde 1991, cuando el peruano Javier Pérez de Cuéllar finalizó su mandato, busca recuperar protagonismo en el escenario global.