La aerolínea australiana Qantas ha informado sobre un significativo incremento en sus costos de combustible, impulsado por el conflicto en Oriente Medio. Este aumento ha provocado ajustes en sus tarifas y en la capacidad operativa de sus vuelos.
Desde la presentación de sus resultados semestrales, los precios del combustible de aviación se han más que duplicado y continúan con alta volatilidad. Qantas ha elevado su estimación de gasto en combustible para el segundo semestre del ejercicio fiscal 2026 a entre 3.100 y 3.300 millones de dólares australianos, equivalentes a cerca de 1.850 y 1.970 millones de euros.
Aunque la compañía ha cubierto aproximadamente el 90 % de su exposición al precio del crudo, sigue siendo vulnerable a los márgenes de refinado del combustible, que han registrado un aumento de 20 dólares por barril en febrero hasta picos cercanos a 120 dólares tras el inicio del conflicto bélico.
El impacto energético no solo afecta a Qantas, sino que se enmarca en un contexto más amplio de encarecimiento en el sector transporte australiano, reflejando una crisis que trasciende el ámbito aeronáutico.
En respuesta, la aerolínea ha decidido redirigir su capacidad desde rutas en Estados Unidos y el mercado doméstico para aumentar frecuencias hacia ciudades europeas como París y Roma, dada la sólida demanda de viajes hacia Europa.