Un revés judicial que sacude el proceso
La decisión del Consejo de Estado de suspender de manera provisional los efectos de la resolución 064 del 28 de febrero de 2024, mediante la cual el Gobierno Nacional autorizó la instalación de la mesa de diálogos de paz con la 'Segunda Marquetalia', generó preguntas y reacciones de diferentes sectores sociales de Nariño sobre qué pasará con el proceso de negociación en esta región que se adelanta con la facción de este grupo armado llamado 'Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano' (CNEB).
Gobierno y demandante: dos versiones encontradas
Mientras el Gobierno dice que no hay negociación con la disidencia de 'Iván Márquez', el demandante señala que es la misma 'Coordinadora Ejército Bolivariano'. Esta controversia jurídica es el centro del debate que ahora deberá resolverse en los estrados judiciales.
El impacto en las comunidades de Nariño y Putumayo
En los territorios donde opera la CNEB, la suspensión ha generado zozobra. Líderes sociales y víctimas del conflicto esperan que la decisión no implique un retroceso en los avances logrados hasta ahora, mientras que otros sectores piden claridad sobre el estatus jurídico de los diálogos.
No podemos permitir que este freno judicial nos devuelva a la violencia. Necesitamos que el Estado aclare el camino y garantice la participación de las comunidades en cualquier decisión que se tome.
¿Qué viene ahora para el proceso de paz?
La suspensión provisional no es definitiva, pero marca un precedente importante. El Gobierno deberá presentar sus argumentos ante el Consejo de Estado para intentar revertir la medida. Mientras tanto, la incertidumbre reina en las regiones donde la paz parecía estar tomando forma.