Un sistema que no convence
Cada vez que un adolescente es capturado por participar en un delito en Barranquilla o su área metropolitana, las mismas preguntas se repiten en la calle y redes sociales: ¿qué ocurre con ellos después?, ¿van a un reformatorio?, ¿quedan libres?, ¿dónde están los papás de esos ‘pelaos’?, ¿el sistema realmente los sanciona o termina facilitando su reincidencia?
El costo penal de delinquir con menores
Para muchos criminales resulta más ‘barato’ delinquir con menores que con adultos, porque las sanciones son más bajas y la exposición penal es menor. EL TIEMPO consultó a un experto que analiza a detalle las grietas en el sistema.
Un solo centro de detención para toda la región
El centro de detención para menores de este territorio queda ubicado en el municipio de Soledad (Atlántico). Allí son remitidos los adolescentes infractores, pero las condiciones y la capacidad del lugar también son objeto de críticas.
Las sanciones son tan bajas que para los criminales es más rentable usar menores; la reincidencia es el resultado de un sistema que no logra disuadir ni rehabilitar.