El reconocido futbolista neerlandés Quincy Promes sorprendió al admitir en una audiencia de apelación, el 17 de marzo de 2026, que apuñaló a un familiar en un incidente ocurrido en 2020. Esta confesión representa un cambio radical en su defensa, pues hasta ahora había negado cualquier implicación en el hecho.
Una carrera deportiva destacada empañada por las controversias
Promes inició su carrera profesional en el FC Twente, destacándose por su velocidad y capacidad goleadora. Su paso por el Spartak de Moscú fue clave, donde anotó más de 60 goles y ganó la Premier League rusa 2016-17. Posteriormente jugó en Sevilla FC y regresó a Países Bajos para integrarse al Ajax de Ámsterdam, con actuaciones importantes en LaLiga y la UEFA Champions League. Además, fue convocado más de 50 veces a la selección nacional de Países Bajos.
El giro inesperado en el proceso judicial
Durante la audiencia de apelación, Promes reconoció que fue él quien apuñaló a un pariente lejano, un hecho ocurrido en julio de 2020 durante una disputa familiar vinculada a la supuesta sustracción de joyas. Su equipo legal confirmó este cambio en la estrategia de defensa, mostrando una versión diferente a la inicialmente negada.
Este reconocimiento coincide con las investigaciones y refuerza la veracidad del caso, que había estado envuelto en versiones contradictorias por varios años.
Implicaciones legales y deportivas para Promes
Además de este caso de agresión, Promes enfrenta cargos por narcotráfico y ya recibió una sentencia acumulada de 7,5 años de prisión, la cual está en apelación. La admisión de la agresión podría influir en la revisión judicial de su condena.
En el ámbito deportivo, su situación legal ha paralizado su carrera, afectando su continuidad en clubes de alto nivel y en la selección nacional, a pesar de su talento y trayectoria destacada.
La confesión de Promes representa un avance crucial en un proceso judicial que ha captado la atención internacional y que todavía espera una resolución definitiva por parte de las autoridades neerlandesas.