El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó a varios países aliados formar una coalición internacional para garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz, una ruta clave por donde transita una quinta parte de la producción mundial de hidrocarburos. Sin embargo, Japón, Australia, Alemania y Reino Unido rechazaron participar enviando buques de guerra a la zona.
Este rechazo representa un revés significativo para la estrategia estadounidense en medio de la escalada de tensiones con Irán, que bloqueó el estrecho en respuesta a ataques estadounidenses, elevando la preocupación global sobre la seguridad energética y la estabilidad regional.
Ante esta negativa de sus aliados, la Unión Europea ha comenzado a explorar alternativas para garantizar la seguridad marítima en Ormuz sin involucrar a la OTAN, buscando una postura más autónoma y diplomática frente a la crisis.
‘La diplomacia es la antítesis del tiempo de las políticas de la impaciencia’, afirmó Juan Luis Manfredi, enfatizando la necesidad de soluciones pacíficas en medio de la tensión internacional.