Entre el pasado 12 de mayo y este jueves han dimitido dos ministros y cuatro secretarios de Estado por diferentes razones, lo que ha dejado al primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, al borde del colapso político.
Una crisis que no da tregua
La dimisión este jueves del ministro de Defensa del Reino Unido, John Healey, es la sexta que sufre en menos de un mes el Gobierno de Keir Starmer, quien se encuentra en un momento de gran debilidad pese a la mayoría absoluta con que su Partido Laborista cuenta en la Cámara de los Comunes.
La crisis política se agrava mientras el gobierno intenta mantener la gobernabilidad y la confianza de la ciudadanía, en medio de un contexto internacional complejo y desafíos internos.
La renuncia de Healey es un golpe duro para Starmer, que ve cómo su gabinete se desmorona apenas unos meses después de haber asumido el poder con una contundente victoria electoral.
Las autoridades de Belfast, por su parte, se preparan para posibles nuevos episodios de violencia tras dos noches de disturbios relacionados con el caso Hadi Alodid, lo que añade presión adicional al gobierno central.