La jornada electoral en Perú del pasado domingo estuvo marcada por retrasos considerables en la instalación y apertura de varios centros de votación en todo el país.
Ante esta situación, las autoridades electorales decidieron extender el horario de votación para permitir que la mayor cantidad de ciudadanos pudiera ejercer su derecho al voto.
Sin embargo, aproximadamente 63.300 electores no tuvieron la oportunidad de emitir su voto debido a que sus mesas no fueron instaladas a tiempo.
Este escenario generó un ambiente de tensión y descontento, con candidatos denunciando fraude y cuestionando la transparencia del proceso electoral.
Las denuncias de irregularidades y retrasos empañan la confianza en el sistema democrático peruano, en un momento crucial para el país.
La Fiscalía de Perú ha abierto una investigación para esclarecer las causas del caos y los retrasos registrados en los puestos de votación durante estas elecciones generales.