La violencia en los entornos escolares de Bogotá volvió a encender las alarmas. Esta vez, la localidad de Bosa es el epicentro de la preocupación, luego de que padres de familia denunciaran la ocurrencia frecuente de riñas entre estudiantes, algunas de ellas repetidas hasta tres veces por semana en los alrededores de varios colegios distritales.
Las instituciones más afectadas
De acuerdo con la información recopilada por el concejal Leandro Castellanos, los casos más recurrentes se registran en los entornos del Colegio José Francisco Socarrás IED, el Colegio Kimi Pernía Domicó IED, el Colegio Leonardo Posada Pedraza IED y el Colegio San Bernardino IED. Las confrontaciones suelen ocurrir al finalizar las jornadas académicas, cuando los estudiantes permanecen en las inmediaciones de los planteles.
El llamado del concejal Castellanos
La violencia no puede normalizarse en nuestros colegios distritales. Es inaceptable que los estudiantes tengan que asistir a clases con miedo o que los padres vivan con la angustia de recibir una llamada informándoles que sus hijos resultaron involucrados en una pelea. Estamos hablando de menores de edad que requieren protección y acompañamiento institucional inmediato.
Cifras que preocupan en toda la ciudad
Las denuncias se conocen en un contexto en el que la violencia escolar sigue siendo una de las principales preocupaciones para las autoridades educativas. Durante 2024 se registraron 2.467 riñas en Bogotá, de las cuales 1.227 ocurrieron en colegios o en sus entornos inmediatos. Con corte a marzo de 2025, ya se habían reportado 94 riñas en entornos escolares. Localidades como Bosa, Kennedy, Ciudad Bolívar y Suba concentran buena parte de los incidentes.
La sombra de una tragedia reciente
La preocupación aumentó tras el reciente fallecimiento de un estudiante de 16 años en una institución educativa distrital de Suba, caso que es investigado por las autoridades judiciales. Aunque las circunstancias aún se verifican, el hecho reabrió el debate sobre la necesidad de fortalecer la prevención de la violencia entre jóvenes y la supervisión dentro y fuera de los colegios.
Las peticiones concretas al Distrito
- Presentar un informe detallado sobre las riñas ocurridas en colegios distritales durante los últimos dos años.
- Fortalecer la presencia de gestores de convivencia y equipos psicosociales en las instituciones educativas.
- Implementar programas de mediación de conflictos.
- Desarrollar campañas dirigidas a estudiantes y padres de familia para promover la resolución pacífica de diferencias.
Bogotá necesita entornos escolares seguros donde prevalezca el respeto, la convivencia y el aprendizaje. No podemos esperar a que ocurra una tragedia para actuar.