Rosalía dio inicio a su gira mundial ‘Lux’ en Lyon con un espectáculo ambicioso y teatral que refleja la evolución artística marcada por su último álbum. La cantante catalana enfrentó con solvencia el reto de llevar a escena un disco sofisticado y maximalista, lleno de contrastes, idiomas y referencias culturales.
El show, celebrado en el LDLC Arena, se presentó como una ceremonia pop inspirada en la ópera, el ballet y el arte, sin perder la esencia festiva y evitando solemnidades religiosas. Rosalía se transformó en múltiples personajes a lo largo de la noche: desde una figura santa y pía hasta una raver alucinada y una criatura celestial.
La elección de Lyon, una ciudad poco habitual para iniciar giras de esta magnitud, permitió probar un formato más íntimo con capacidad para 13.500 personas antes de presentarse en escenarios más grandes como París. La producción destacó por un foso orquestal en forma de cruz latina, que unió visualmente la iconografía del concierto con una conexión cercana entre artista, músicos y público.
- Interpretación de temas del nuevo álbum 'Lux' como 'Sexo, Violencia y Llantas' y 'Divinize'.
- Metamorfosis escénicas que incluyeron vestuarios que evocaron desde la santidad hasta la oscuridad con cuernos de plumas.
- Secuencias electrónicas vibrantes con canciones como 'Berghain' y éxitos de ‘Motomami’ como 'Saoko' y 'La Fama'.
- Tercer acto con elementos flamencos, incluyendo un solo de cajón y canciones clásicas como 'El Redentor' y 'La Perla'.
- Interacción cercana con el público en temas como 'Dios es un Stalker' y cierre con canciones emblemáticas como 'La Noche de Anoche' y 'Despechá'.
Este primer concierto confirmó que la gira ‘Lux’ no solo representa un cambio estético, sino una integración de las distintas facetas de Rosalía en un solo espectáculo. La artista logró equilibrar la grandiosidad de la producción con la cercanía, fusionando ópera con reguetón y refinamiento con alegría.
“Lux funciona en el escenario no como una traducción literal del álbum, sino como la articulación de mi persona dentro de un marco más amplio, capaz de absorber casi todas mis encarnaciones anteriores.” – Rosalía