Rusia atacó la capital de Ucrania con una andanada de misiles balísticos y drones, dejando al menos 22 personas muertas y decenas de heridos. El bombardeo destruyó varios edificios de apartamentos en Kiev, en lo que constituye el segundo ataque masivo en menos de una semana contra la ciudad.
Un bombardeo en la antesala de la cumbre
El ataque ocurre en vísperas de la cumbre de la OTAN que se celebrará en Ankara, Turquía, donde se espera que los aliados discutan el aumento del apoyo militar a Ucrania. El presidente Volodimir Zelenski aprovechó la coyuntura para reiterar su solicitud urgente de más sistemas de defensa aérea que permitan proteger a la población civil de los bombardeos rusos.
Necesitamos defensa aérea ahora. Cada misil derribado es una vida salvada. No podemos esperar más decisiones mientras Rusia sigue matando a nuestra gente.
Segundo ataque letal en una semana
Este nuevo bombardeo se suma al registrado hace apenas unos días, cuando un ataque ruso contra la misma capital dejó más de 30 víctimas mortales. Las autoridades ucranianas reportaron que los misiles balísticos impactaron en zonas residenciales, causando incendios y destrucción de viviendas.
Equipos de rescate continúan trabajando entre los escombros para localizar posibles sobrevivientes. Mientras tanto, la comunidad internacional ha condenado el ataque y renovado sus llamados a una solución diplomática para el conflicto.