Santa Marta ya no tendrá las dos plantas desalinizadoras que había proyectado el Gobierno Nacional para enfrentar la crisis de agua potable que afecta históricamente a la ciudad. Tras el rechazo ciudadano, el presidente Gustavo Petro decidió echar para atrás la planta en Taganga y concentrar todos los esfuerzos en una única infraestructura en Pescaíto, además de la nueva planta de tratamiento de El Curval.
La decisión se tomó luego de que la comunidad de Taganga manifestara su oposición al proyecto, argumentando impactos ambientales y sociales. El presidente Petro abrirá la licitación la próxima semana para la nueva desalinizadora en Pescaíto, que será la única infraestructura de este tipo en la ciudad.
El presidente Gustavo Petro abrirá licitación la próxima semana para la nueva desalinizadora.
Con esta medida, el Gobierno Nacional busca dar respuesta a la crisis de agua potable que afecta a Santa Marta, una de las ciudades más afectadas por la falta de acceso al líquido en la región Caribe. La planta de tratamiento de El Curval también será clave para mejorar el suministro.