El secretario de Gobierno de Bogotá, Gustavo Quintero, encendió las alarmas al anunciar a través de su cuenta en X que aproximadamente 500 indígenas de la comunidad Misak se desplazan hacia la capital en 11 buses tipo escalera. La movilización tiene como objetivo exigirle garantías al Gobierno Nacional, en un contexto de creciente tensión social.
Un antecedente que preocupa
Este nuevo traslado masivo se suma a un hecho ocurrido el pasado 21 de abril, cuando integrantes de otra comunidad Misak llegaron hasta la sede de la Cancillería en Bogotá e intentaron ingresar por la fuerza al edificio. La situación generó un fuerte dispositivo de seguridad y puso en alerta a las autoridades distritales.
Llamado a la coordinación institucional
Quintero resaltó la necesidad de coordinar esfuerzos entre las distintas entidades del Estado para evitar que la situación se salga de control. El funcionario hizo un llamado a la articulación con el Gobierno Nacional y la Policía Metropolitana para garantizar el orden público y el respeto por los derechos humanos de los manifestantes.
Debemos trabajar de manera conjunta para que esta movilización no derive en hechos de violencia. La prioridad es proteger tanto a la comunidad Misak como a los ciudadanos de Bogotá.