Juan Sebastián Garzón, tras años de sufrimiento y diálisis, recibió un riñón de su prima Juliana, quien sin dudarlo decidió donarle su órgano. Esta segunda oportunidad le permitió no solo recuperar su salud, sino también volver a jugar fútbol y ser parte de la Selección Colombia de trasplantados, invitada al Mundial en Alemania este 2026.
Un renacer lleno de desafíos y amor familiar
La historia de Sebastián comenzó a complicarse a los 15 años con síntomas como cansancio extremo y enfermedades graves que deterioraron sus riñones. Tras años en tratamiento y en lista de espera, la donación de su prima fue un milagro que cambió su vida. Pese a complicaciones postoperatorias, ambos enfrentaron el proceso con valentía y amor incondicional.
“Si llegué al mundo para darle un riñón a Sebastián, ya estoy feliz: cumplí lo que la vida me puso”, afirma Juliana, su prima y donante.
Un equipo que desafía límites y se prepara para el Mundial
La Asociación Colombiana de Deportistas Trasplantados (Acodet) conformó un equipo de 22 jugadores trasplantados de diversos órganos, con edades entre 19 y 64 años, provenientes de distintas regiones del país. Su entrenador, Luis Calderón, también trasplantado, destaca la fortaleza y el compromiso de este grupo que rompe paradigmas y se prepara para competir en Fráncfort.
- El equipo está compuesto mayoritariamente por trasplantados de riñón, además de jugadores con trasplantes bipulmonares y de hígado.
- Luis Calderón, el entrenador, pasó 10 años en diálisis y 10 años en lista de espera antes de recibir un trasplante.
- El equipo busca recursos para la inscripción al Mundial, que cuesta alrededor de 900 euros por jugador.
- Se planea una gala para reconocer a los donantes que hacen posible esta oportunidad.
Para Juan Sebastián, formar parte de este equipo es aprovechar cada instante y demostrar que la vida puede renacer con esperanza y pasión. La Selección Colombia de trasplantados no solo juega fútbol: representa la lucha, el amor y el triunfo sobre la adversidad.