A cinco días del debut en el Mundial 2026, la Selección Colombia enfrenta un desafío innegable: la falta de ritmo de competencia de James Rodríguez. El técnico Néstor Lorenzo se ha declarado confiado en que su número 10 no sufrirá la poca continuidad previa al torneo.
El equipo exprime las sesiones de entrenamiento que le quedan antes del partido del 17 de junio contra Uzbekistán, tratando de equilibrar algunos niveles que se esperaba que estuvieran por debajo de la media, precisamente porque los minutos en las piernas de James no son tantos como se esperaba.
Un plan específico para el 10
Lorenzo ha diseñado una estrategia que incluye trabajo físico personalizado y sesiones tácticas intensivas para que James Rodríguez recupere la mejor versión de su juego. El cuerpo técnico confía en que la experiencia del jugador y su capacidad para asociarse serán clave para superar esta adversidad.
Estamos tranquilos. James es un jugador que sabe adaptarse y estamos haciendo todo lo posible para que llegue en óptimas condiciones. El grupo lo respalda y confía en su talento.
La Selección Colombia también se apoya en la química del equipo y en los entrenamientos de alta intensidad para simular el ritmo de juego que enfrentarán en el Mundial. El debut contra Uzbekistán será la primera prueba de fuego para el plan de Lorenzo.