Residuos peligrosos en la vía pública alertan a las autoridades
El pasado 26 de enero, un operador de aseo en la localidad de Suba reportó la presencia de residuos biosanitarios como jeringas, agujas y gasas con sangre en una vía pública. La Alcaldía de Bogotá confirmó que estos desechos provenían de una clínica veterinaria, lo que llevó a la intervención inmediata de las Secretarías de Ambiente y Salud, la UAESP, el IDPYBA y la Alcaldía Local.
Clínica veterinaria fue sellada y multada por incumplimientos
Tras la inspección, la Secretaría Distrital de Ambiente impuso un sellamiento temporal a la veterinaria, que deberá cumplir con las normativas ambientales y sanitarias para reabrir. Además, la Policía Nacional aplicó un comparendo tipo III por comportamientos que afectan la convivencia, equivalente a 16 salarios mínimos diarios legales vigentes, o 933.816 pesos.
“Encontramos en pleno espacio público jeringas, agujas y gasas con sangre. Esto implica un riesgo para la ciudadanía, para las personas que transitan por esta vía pública, pero también para los perros, los gatos y, por supuesto, para la fauna silvestre”, afirmó Adriana Soto, secretaria de Ambiente de Bogotá.
Atención y reubicación de animales bajo supervisión del IDPYBA
El Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA) atendió a los seis animales que permanecían en la clínica y otorgó un plazo de tres días para trasladarlos a lugares seguros. Su director, Antonio Hernández, destacó que el bienestar animal está ligado a un entorno sano y que la correcta disposición de residuos es fundamental para proteger a los animales domésticos y silvestres.
Por su parte, Armando Ojeda, director de la UAESP, recordó que los establecimientos de servicios deben contar con gestores autorizados para manejar residuos peligrosos, debido a los riesgos que representan para la salud pública.
¿Cómo garantizar la salud pública y ambiental en clínicas veterinarias?
Las autoridades continúan trabajando para reforzar los controles y evitar que casos similares se repitan, aplicando estrictamente las normativas ambientales y sanitarias. Se espera que la veterinaria cumpla con las exigencias para reabrir y que se implementen protocolos adecuados para la gestión segura de residuos.