Del 29 de marzo al 5 de abril, la Semana Santa movilizará a más de 4 millones de personas por vía terrestre y cerca de 1,9 millones por vía aérea en Colombia, con un crecimiento estimado del 3 al 4 por ciento respecto a 2025. Esta temporada representa una oportunidad clave para el sector turístico y para quienes buscan compartir en familia o descubrir nuevos destinos.
Paula Cortés Calle, presidenta ejecutiva de Anato, destaca que se esperan aproximadamente 700.000 movimientos migratorios entre entradas y salidas del país, con un aumento del 14 por ciento frente al año anterior. La Asociación Hotelera y Turística de Colombia (Cotelco) proyecta una ocupación hotelera promedio nacional del 58,9%, con incrementos notables en regiones como Quindío, Cauca, San Andrés, Atlántico y Risaralda.
Recomendaciones para una experiencia de viaje exitosa
- Utilice metabuscadores como Kayak, Google Flights o Skyscanner para comparar precios y encontrar las mejores tarifas aéreas.
- Llegue con anticipación al aeropuerto: al menos cuatro horas antes para vuelos internacionales y dos horas para nacionales, y regístrese en Biomig para agilizar los procesos migratorios.
- Reserve hospedaje con tiempo a través de plataformas como Booking.com, Airbnb o Despegar, y compare precios en Google Hotels o Hostelworld para opciones económicas.
- Considere contratar un seguro de viaje que se adapte a las necesidades y destino, aprovechando aplicaciones con asistencia virtual 24/7.
- Empaque ligero para evitar costos adicionales por equipaje, revisando el clima del destino y cumpliendo con las restricciones de líquidos en el equipaje de cabina.
- Para conectividad en el extranjero, evalúe comprar eSIMs mediante aplicaciones como Holafly o Virgin Connect para evitar altos costos de roaming.
- Si viajará por carretera, revise el estado del vehículo con un mecánico para garantizar seguridad en el trayecto, prestando atención a vibraciones, desgaste de llantas y fallas eléctricas.
La temporada de Semana Santa no solo impulsa la economía turística, sino que también exige a viajeros y prestadores de servicios una adecuada planificación para que cada escapada sea una experiencia placentera y segura.