El Sindicato de Trabajadores de la Energía de Colombia (Sintraelecol) emitió una alerta urgente sobre la grave situación que atraviesa Air-e Intervenida, la empresa encargada del suministro eléctrico en el Caribe colombiano. La organización sindical señala que la crisis financiera y operativa pone en riesgo la prestación del servicio para más de 1.3 millones de usuarios en los departamentos de Atlántico, Magdalena y La Guajira.
Inestabilidad administrativa y fuga de clientes
Desde la intervención de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (SSPD) en septiembre de 2024, Air-e ha sufrido una constante rotación de agentes interventores y superintendentes, lo que ha generado una parálisis institucional. Esta inestabilidad ha provocado la salida de clientes no regulados, principalmente grandes empresas industriales y comerciales, que buscan garantizar su suministro trasladando sus contratos a otros comercializadores.
Incremento crítico de pérdidas y deterioro financiero
Las pérdidas de energía alcanzaron un 31.3% móvil en febrero de 2026, aumentando 5 puntos porcentuales desde el inicio de la intervención estatal. Sintraelecol atribuye este incremento a la falta de control efectivo, especialmente en las pérdidas no técnicas. Además, el recaudo presenta una tendencia negativa, cayendo de 73.55% en 2025 a 72.99% en los primeros meses de 2026, lo que agrava la crisis financiera y limita la capacidad operativa de la empresa, que apenas llega al 61%.
Obstáculos en la transición energética y regulación
El sindicato también denuncia contradicciones entre las políticas nacionales de transición energética y la ejecución interna en Air-e. La falta de avance en proyectos de generación solar impide nuevas fuentes de ingresos, mientras que la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) restringe la inscripción de nuevas fronteras comerciales, limitando la incorporación de nuevos clientes y profundizando el estancamiento económico.
Sintraelecol señala que la intervención estatal debe traducirse en acciones inmediatas para rescatar la estructura comercial y operativa de Air-e, evitando un colapso que afectaría a millones de usuarios.