Un clima de terror que ahoga al comercio local
La situación de los tenderos y pequeños comerciantes en Valledupar se ha tornado crítica debido al incremento de la inseguridad y, en particular, a la mutación de las prácticas extorsivas que ejercen los delincuentes en diversas modalidades.
El temor se ha apoderado del sector, obligando al cierre de al menos 30 establecimientos. Algunos han cerrado definitivamente, mientras que otros han optado por trasladarse a diferentes sectores en busca de mayor protección.
De la 'extorsión de pesca' a la amenaza cara a cara
Las formas de presión que predominaban anteriormente eran las llamadas telefónicas desde cárceles, conocida como ‘extorsión de pesca’. Sin embargo, hoy las tácticas son más directas y violentas.
- Motociclistas que entregan panfletos intimidatorios directamente en los negocios.
- Disparos contra fachadas de los establecimientos y mostradores.
- Exigencias de pagos de extorsión de forma presencial.
En la ciudad operan al menos nueve grupos criminales que actúan bajo diferentes modalidades de extorsión, lo que agrava la situación de inseguridad para los comerciantes.
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