Este martes 21 de abril, el centro de Bogotá fue escenario de una jornada de movilizaciones indígenas que generó momentos de alta tensión en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores. La Minga Indígena intentó ingresar por la fuerza al Palacio de San Carlos, sin lograrlo, aunque sí accedieron a la Academia Diplomática, edificio contiguo.
Los accesos a ambos edificios permanecen bloqueados, restringiendo la entrada y salida de funcionarios y otras personas, mientras cerca de 800 integrantes del pueblo Misak, provenientes del resguardo Guambía en Silvia (Cauca), mantienen un plantón desde el mediodía.
Reclamos de la comunidad Misak
La protesta se origina en el rechazo a resoluciones expedidas entre 2023 y 2024 por la Agencia Nacional de Tierras, que según la comunidad desconocen derechos de propiedad sobre territorios reconocidos desde 1966. Estas decisiones afectarían cerca de 9.000 hectáreas y limitarían la movilidad dentro de sus territorios.
“Con las nuevas resoluciones que ha emitido la Agencia Nacional de Tierras en los años 2023 y 2024, se ha invadido nuestra propiedad, principalmente en el departamento del Cauca. Además, se ha afectado la movilidad en nuestros territorios porque no se permite la libre circulación. Esperamos una respuesta positiva.”
Esteban Ussa, vicegobernador del Cabildo Indígena del resguardo de Guambía, aseguró que la movilización podría extenderse hasta obtener una respuesta del Gobierno nacional y la anulación de dichas medidas.
El impacto en la comunidad y las autoridades
Durante el intento de ingreso, se presentaron episodios de confrontación cuando funcionarios intentaban salir de la Cancillería y la comunidad intentó entrar, lo que llevó a reforzar la seguridad en el lugar. La Secretaría de Gobierno ha desplegado equipos para desescalar la situación, solicitando apoyo policial y de las autoridades internas para evitar nuevos enfrentamientos.