La gobernadora defiende su posición frente a Minsalud
El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, expresó su incomodidad con la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, debido a la ponencia alternativa presentada por la senadora Norma Hurtado, del Partido de La U, que genera malestar en el Gobierno Nacional. Jaramillo afirmó que ha dedicado largas horas a dialogar con la mandataria para atender sus inquietudes, pero no entiende que actúe en contra de los acuerdos pactados.
La gobernadora Toro respondió contundentemente al ministro: “Le doy mi respeto, pero le pido que se abstenga de hablar de acuerdos descontextualizados, de jefaturas que no existen y que agreden no solo la independencia de una senadora, sino de una mujer autónoma, inteligente y autosuficiente como la senadora Norma Hurtado”.
Conflicto entre gremios de la caña y la ministra de Ambiente
La ministra encargada de Ambiente, Irene Vélez, generó polémica con sus declaraciones sobre el impacto ambiental del cultivo de caña de azúcar en el Valle del Cauca. Vélez afirmó que la expansión de la caña ha sido un desastre ecológico y social para la región, un señalamiento que encendió la reacción de los gremios azucareros.
Claudia Calero, presidenta de la Asociación de Cultivadores de Caña de Azúcar (Asocaña), defendió el sector asegurando que han implementado riego tecnificado que reduce en un 50 % el uso de agua en cultivos y un 30 % en fábricas. Además, explicó que el Valle cuenta con un acuífero de 40.000 millones de metros cúbicos, uno de los más importantes del país, que se recarga anualmente con 3.500 millones de metros cúbicos.
Calero destacó que solo se utiliza el 23 % de esa agua para cultivos, no solo de caña, y que desde hace años no usan glifosato. También enfatizó que la superficie sembrada con caña representa apenas el 4 % del área total de cuatro departamentos y solo el 9 % del área apta para agricultura en la región.
La disputa política y ambiental sacude al Valle del Cauca
Los recientes enfrentamientos entre autoridades y gremios del Valle del Cauca reflejan las tensiones políticas y ambientales que atraviesa la región. Por un lado, la reforma de salud genera discrepancias entre el Gobierno Nacional y la gobernación local. Por otro, las críticas sobre el impacto del cultivo de caña de azúcar ponen en jaque la relación entre el sector agroindustrial y el Ministerio de Ambiente.
Estos choques evidencian la complejidad de equilibrar desarrollo económico, autonomía política y sostenibilidad ambiental en una región clave para Colombia.