Luego de varios días de incertidumbre que mantuvieron en vilo a los medios de comunicación en Alemania, la ballena jorobada conocida como Timmy finalmente nada por sus propios medios en aguas seguras. El mamífero, que se había convertido en el centro de una movilización científica y ciudadana tras varar en repetidas ocasiones en las bahías poco profundas del mar Báltico, cerca de la isla de Poel, fue liberado con éxito en el mar del Norte este sábado 2 de mayo.
El operativo de liberación culminó hacia las 8:45 de la mañana, momento en el que el cetáceo abandonó la barcaza especializada que se utilizó para remolcarlo. De acuerdo con lo expresado por Karin Walter-Mommert, de la iniciativa privada de rescate, en declaraciones recogidas por el medio DW, el animal se encuentra en libertad y, al menos por ahora, se desplaza en la dirección adecuada hacia su hábitat natural.
Un rumbo esperanzador hacia el Ártico
La salida de Timmy a mar abierto fue recibida con optimismo por parte de los rescatistas. Según relató la empresaria Walter-Mommert, impulsora de esta cruzada por la vida silvestre, se observó a la ballena realizando el 'soplo', que es la exhalación característica que hacen estos mamíferos después de una inmersión, lo que indica un comportamiento saludable tras el estrés del traslado.
Los primeros reportes indican que el ejemplar tomó un rumbo inicial hacia el noroeste. Esta trayectoria es considerada como la ruta ideal, pues le permitiría alcanzar la costa oeste de Noruega y, posteriormente, seguir el corredor migratorio que la llevaría de regreso a las aguas frías del Ártico.
Monitoreo tecnológico constante
Para prevenir que el animal sufra un nuevo percance o regrese a las peligrosas aguas bajas del Báltico, las autoridades y el grupo de rescate han implementado un sistema de seguimiento estricto. A partir de este momento, el rumbo del cetáceo será vigilado minuto a minuto mediante señales de GPS conectadas a un transmisor.
Este rescate se destaca por ser una iniciativa privada que logró coordinar esfuerzos técnicos para salvar a un animal que, por su tamaño y la geografía de la zona, enfrentaba un riesgo inminente de muerte. Los expertos coinciden en que las próximas horas serán fundamentales para confirmar que el mamífero recupere totalmente su instinto y se aleje de las zonas costeras alemanas.
La travesía de Timmy representa un caso de éxito en la gestión de fauna marina en Europa, especialmente en un entorno donde la navegación comercial y las condiciones del fondo marino suelen ser trampas mortales para las grandes ballenas que pierden el rumbo.