El estoicismo como brújula para tiempos de incertidumbre
El estoicismo, fundado por Zenón de Citio y desarrollado por Epicteto, resurge como una filosofía práctica para navegar el caos contemporáneo. John Sellars, filósofo británico y autor de 'Lecciones de estoicismo', participó en la Feria Internacional del Libro de Bogotá para compartir cómo los principios estoicos pueden aplicarse a la vida moderna, desde la política hasta el uso de la tecnología.
Una filosofía que combina ética y psicoterapia
Sellars explica que el estoicismo no solo ofrece herramientas para manejar emociones como la ansiedad y la ira, sino que también proporciona un marco ético para decidir cómo vivir. 'Muchos pensarían en la religión como guía, pero el estoicismo te da argumentos. No tienes que aceptar todo por fe; puedes evaluar qué partes te son útiles', señala.
Esta corriente tiene un lado de psicoterapia, en el que se manejan las emociones y se controlan los pensamientos, para evitar la ansiedad, el miedo y la ira. Eso es útil para la gente. Pero también hay un lado ético, con valores, que se convierte en una guía para que las personas decidan cómo quieren vivir.
La política bajo la lupa estoica: carácter y principios perdidos
Para Sellars, la naturaleza humana no ha cambiado: las luchas por la ambición, el dinero y el estatus social siguen vigentes. Sin embargo, critica que en la política actual se ha perdido el foco en el carácter de los líderes. 'En Roma, los estoicos desafiaban a los emperadores cuestionando si eran buenas personas. Hoy nadie se fija en eso', afirma.
El filósofo añade que el sistema político actual obliga a los candidatos a reducir sus mensajes a lo superficial, sacrificando sus principios por votos. 'Todos están tan ocupados buscando votos que se les olvida aferrarse a sus principios. Ese es un problema real en todo el mundo', sentencia.
Redes sociales y el desafío de la desaceleración estoica
Sellars también aborda el impacto de la tecnología en la salud mental y la toma de decisiones. Inspirado en Epicteto, recuerda que 'no deberíamos entregar nuestra mente a otras personas'. Frente al torrente de información en redes sociales, propone 'desacelerar, tomarnos tiempo antes de apresurarnos a hacer juicios'.
Él decía una y otra vez que no deberíamos entregar nuestra mente a otras personas. Porque si dejas que otras personas controlen tus juicios, entonces has entregado tu libertad y autonomía.
El experto concluye que el estoicismo no es una cura para problemas graves como la depresión, pero sí una 'vacuna' preventiva. Ofrece habilidades para fortalecer el carácter antes de que los problemas se agraven, tanto a nivel individual como colectivo.