El proceso de planeación de un viaje internacional con niños o adolescentes en Colombia suele incluir un trámite obligatorio que genera dolores de cabeza para muchas familias: la autorización de salida del país. Por regla general, las autoridades migratorias exigen la firma expresa y autenticada ante una notaría de ambos padres para permitir que un menor de edad cruce las fronteras, una medida preventiva diseñada para evitar traslados ilegales. Sin embargo, cuando uno de los progenitores se desentiende de sus obligaciones económicas, la ley colombiana ofrece una alternativa para que el derecho a la movilidad de los hijos no se vea afectado.
La excepción legal para deudores alimentarios
Gracias a las disposiciones de la Ley 2097 de 2021, un menor de edad puede salir del territorio nacional sin el permiso de uno de sus padres si este último se encuentra inscrito en el Registro de Deudores Alimentarios Morosos (Redam). Esta normativa del sistema jurídico busca impedir que el bienestar, la recreación o el desarrollo del niño se conviertan en rehenes de la falta de acuerdo o de la ausencia de quien incumple sus compromisos familiares.
¿Cómo sacar a un menor de Colombia sin permiso de uno de los padres?
Para hacer efectiva esta excepción en los puestos de control migratorio de los aeropuertos y fronteras del país, el progenitor que viaja con el menor de edad no necesita iniciar un proceso judicial largo para cada viaje. En su lugar, debe presentar el certificado correspondiente emitido por el Redam. Este documento administrativo actúa como una constancia legal de la situación de morosidad del otro padre, sustituyendo de forma automática la firma de autorización de viaje que se exige de forma habitual en los protocolos estándar de las terminales aéreas y terrestres.
Condiciones para la inscripción en el Redam
- El reporte es el resultado directo de un proceso legal previo donde se constata la evasión de las responsabilidades de manutención fijadas por la ley.
- El incumplimiento debe sumar tres o más cuotas alimentarias, ya sea que se hayan dejado de pagar de manera consecutiva o alternada.
Doble propósito de la normativa
La aplicación de esta normativa tiene un doble propósito en la sociedad civil. Por una parte, el reporte del Redam opera como un mecanismo de control frente al incumplimiento de los deberes económicos de los padres. Por la otra, el sistema simplifica de manera notable los trámites de viaje para el progenitor que ejerce el cuidado directo y la custodia del menor, aliviando cargas burocráticas en momentos de tensión familiar.
La medida del Estado colombiano prioriza la dinámica familiar y el interés del hijo frente a las restricciones administrativas estándar de migración, asegurando que las vacaciones, los viajes de estudio o las visitas familiares al exterior no se suspendan por la negligencia de los deudores morosos.