Colombia vivió una jornada electoral tranquila en la primera vuelta presidencial, donde Abelardo De La Espriella obtuvo más de 10 millones de votos y disputará la segunda vuelta con Iván Cepeda. Sin embargo, al cierre del preconteo, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, encendió las alarmas sobre posibles riesgos de seguridad.
Dos frentes de preocupación
Sánchez explicó que la Fuerza Pública se mantiene en alerta ante dos factores principales: la posible intención de grupos armados organizados de atribuirse la tranquilidad de la jornada para fortalecer su narrativa, y las reacciones de sectores radicalizados que no acepten los resultados de las urnas.
La alerta se eleva aún más por dos razones significativas. La primera es por la intención que podrían tener algunos grupos armados organizados criminales para mostrar que fue gracias a ellos que hubo esta tranquilidad aquí en Colombia. Y por otro lado, los ánimos de simpatizantes radicales que puedan estar en desacuerdo con lo que ya se decidió en las urnas.
El ministro hizo un llamado a la ciudadanía para reportar cualquier situación sospechosa a la línea 157, habilitada para recibir información sobre posibles amenazas terroristas o alteraciones del orden público.
Respeto a los resultados y llamado a la calma
Sánchez insistió en que los resultados electorales deben ser respetados y pidió evitar actos de violencia o confrontación. "No porque generemos disturbios va a cambiar lo que ya se depositó en cada una de las urnas", afirmó.
El funcionario destacó el comportamiento de los colombianos durante la jornada y aseguró que el país demostró fortaleza institucional. "En los momentos de peligro es cuando la patria conoce el talante de sus hijos. Y en este momento, esta nación ha conocido el talante de los colombianos", concluyó.
Sánchez reiteró que la Fuerza Pública continuará desplegada para garantizar la seguridad en todo el territorio nacional y prevenir cualquier hecho que pueda alterar la tranquilidad tras las elecciones.