El Tribunal Superior del Distrito Judicial de Valledupar confirmó en segunda instancia la condena contra Jaime Enrique Saade Cormane y rechazó la solicitud de prescripción de la pena, una decisión que obliga al procesado a cumplir la sanción impuesta por el homicidio y acceso carnal violento de Nancy Mestre.
El fallo, emitido el 3 de marzo de 2026, ratifica el auto del 30 de diciembre de 2025 del Juzgado Tercero de Ejecución de Penas de Valledupar, que ya había negado la pretensión de la defensa de declarar extinguida la pena. Con esta decisión, el tribunal cierra definitivamente esta vía jurídica, al establecer que contra el pronunciamiento no procede recurso alguno.
El debate jurídico sobre la prescripción
El punto central del análisis jurídico giró en torno al cálculo del tiempo para la prescripción de la pena. La defensa buscaba que se declarara cumplido el término legal, lo que habría significado la libertad del condenado. Sin embargo, la Sala Penal concluyó que el cómputo debe hacerse con base en la pena impuesta y no sobre la pena ejecutable, criterio que impide declarar la prescripción en este caso.
En ese sentido, el tribunal determinó que la decisión del juzgado de primera instancia estaba ajustada a derecho y procedió a confirmarla en su totalidad.
Un crimen que marcó a Barranquilla
El caso se remonta al primero de enero de 1994, cuando Nancy Mestre, de 18 años, fue víctima de abuso sexual y posteriormente asesinada en Barranquilla. Dos años después, en 1996, la justicia condenó a Saade a 24 años de prisión por los delitos de homicidio y acceso carnal violento. No obstante, el condenado logró evadir a las autoridades durante casi tres décadas.
Durante ese tiempo permaneció en Brasil bajo una identidad falsa, lo que prolongó el proceso judicial y retrasó el cumplimiento de la condena.
Captura, extradición y cierre del proceso
Saade fue finalmente capturado el primero de mayo de 2023 en territorio brasileño. Posteriormente, el 11 de abril de 2024, fue extraditado a Colombia para cumplir la pena impuesta. Desde entonces, la defensa emprendió una estrategia jurídica para lograr la prescripción de la sanción penal, argumento que fue rechazado tanto en primera como en segunda instancia.
La reciente decisión del tribunal pone fin a ese intento y deja en firme la ejecución de la condena.
Reacción y mensaje judicial
Tras varios intentos por forzar la prescripción, el ciclo se cierra. El Tribunal confirmó que no hay lugar a la prescripción. Jaime Saade debe cumplir la pena por el cobarde asesinato y violación de Nancy en los años 90
La decisión del tribunal no solo tiene efectos en este caso particular, sino que envía un mensaje sobre el alcance de la prescripción en delitos graves y la obligación de cumplir las penas cuando no se cumplen los requisitos legales para extinguirlas.