El tribunal protege a un defensor amenazado
El 15 de enero, el Tribunal Superior de Medellín decidió restablecer el esquema de seguridad para Carlos Alberto Arcila Valencia, secretario de Paz y Derechos Humanos de la ciudad. Esta medida se tomó luego de un análisis que concluyó que la Unidad Nacional de Protección (UNP) había puesto en grave riesgo la vida de Arcila al retirar su protección.
Carlos Arcila denuncia falta de respuesta de la UNP
El secretario ha manifestado su preocupación por la ausencia de atención de la UNP frente a sus solicitudes de protección. En sus palabras:
“Hemos gestionado ante la Unidad Nacional de Protección todos los trámites necesarios y realmente no ha habido eco. Este caso no es solamente conmigo, sino con la gran cantidad de líderes y defensores de derechos humanos en el país.”
La violencia contra líderes sociales no da tregua en Antioquia
El fallo judicial se enmarca en un contexto donde Medellín atendió en 2025 a 40 líderes amenazados y Antioquia registró 27 asesinatos de defensores de derechos humanos. A nivel nacional, se reportaron 187 agresiones, evidenciando la gravedad de la situación.
Arcila también alertó sobre el aumento del conflicto armado en Antioquia, señalando la importancia de mantener rutas de atención y albergues para proteger a los defensores.
“Donde les brindamos rutas de atención, albergue, gestión ante la UNP, hay que seguir alertas porque es muy importante la gravedad que está pasando en Antioquia, en el país donde se ha aumentado el conflicto armado.”
La política de la UNP bajo cuestionamiento
El fallo ha reavivado el debate sobre las políticas de la UNP, criticadas por retirar medidas de seguridad en un contexto de violencia creciente. La falta de protección efectiva genera preocupación en Medellín y en todo Colombia.
Un llamado urgente para proteger a los defensores de derechos humanos
Organizaciones y líderes sociales exigen respuestas inmediatas para garantizar la seguridad de quienes defienden la paz y la justicia. La decisión judicial representa un avance, pero se requiere un compromiso sostenido para enfrentar las amenazas.
La protección de los defensores de derechos humanos es vital para el desarrollo de un país en paz y justicia.