Un operativo sin precedentes tras el accidente en Putumayo
El país está de luto tras el trágico accidente ocurrido en Puerto Leguízamo, Putumayo, donde un avión Hércules de la Fuerza Aérea Colombiana se estrelló dejando un saldo de 68 muertos de los 125 pasajeros que viajaban en la aeronave.
Tripulantes santandereanos en batalla por sobrevivir
Entre las víctimas y sobrevivientes se encuentran dos tripulantes originarios de Santander: el técnico Albeiro Malaver Rivero y el teniente copiloto Jhonnier Albeiro Rodríguez Jiménez. Ambos continúan recibiendo atención médica en centros hospitalarios debido a la gravedad de sus heridas.
Albeiro Malaver Rivero está internado en estado crítico y reservado en el Hospital Militar de Bogotá, mientras que el teniente Rodríguez presenta graves quemaduras y permanece también en el Hospital Militar Central, habiendo pasado de la unidad de cuidados intensivos a observación.
“Hoy nos unimos en oración por el joven Charaleño Albeiro Malaver Rivero, integrante de la tripulación del avión accidentado en Putumayo, quien se encuentra recibiendo atención médica en el hospital militar.”
El impacto en la comunidad y la búsqueda de respuestas
La tragedia ha generado una ola de solidaridad, testimonios y oraciones de familiares y ciudadanos que esperan noticias sobre sus seres queridos. Las autoridades continúan investigando las causas del siniestro, con la hipótesis de una posible sobrecarga en la aeronave, a pesar de que el Hércules es reconocido como uno de los aviones militares más seguros.
Se recuerda que esta clase de aeronaves tiene capacidad para transportar entre 90 y 110 militares, dependiendo del equipamiento adicional que se lleve a bordo.