Un estudio liderado por la Universidad de Uppsala, Suecia, ha demostrado que el uso de antibióticos puede afectar la microbiota intestinal durante un periodo prolongado, incluso hasta ocho años después del tratamiento.
La investigación analizó datos de 14.979 adultos, combinando registros de medicamentos prescritos con muestras del microbioma intestinal para evaluar cómo el consumo de antibióticos impacta la diversidad bacteriana a largo plazo.
Los resultados indican que los cambios más significativos en la diversidad bacteriana ocurren durante el primer año tras el uso de antibióticos, pero también persisten alteraciones relevantes entre uno y cuatro años, e incluso entre cuatro y ocho años después.
“Podemos ver que el uso de antibióticos de cuatro a ocho años está relacionado con la composición actual del microbioma intestinal”, explicó Gabriel Baldanzi, uno de los autores del estudio.
El impacto varía según el tipo de antibiótico. Clindamicina, fluoroquinolonas y flucloxacilina se asociaron con cambios en entre el 10 y el 15 % de las especies bacterianas analizadas, incluso años después de su uso, mientras que la penicilina V mostró efectos más limitados y de menor duración.
Los investigadores destacan que la recuperación de la microbiota tras el uso de antibióticos no es uniforme y puede tardar años, con algunas alteraciones persistiendo a largo plazo.
Estos hallazgos se suman a estudios previos que han relacionado el uso frecuente de antibióticos con riesgos mayores de enfermedades como diabetes tipo 2, infecciones gastrointestinales y trastornos inflamatorios, aunque las relaciones causales aún no están completamente establecidas.
Pese a estos efectos, los expertos subrayan que los antibióticos continúan siendo esenciales para tratar infecciones graves y recomiendan seguir las indicaciones médicas, pero sugieren que estos resultados podrían orientar decisiones clínicas hacia tratamientos con menor impacto en la microbiota.
El equipo investigador ya trabaja en un seguimiento con nuevas muestras para comprender mejor el proceso de recuperación de la microbiota y los factores que influyen en ella.