Un estudio científico publicado en Plos Climate ha determinado que el 98% de los compromisos ambientales recientes de las principales empresas de carne y lácteos a nivel mundial pueden clasificarse como ecopostureo o greenwashing, es decir, promesas sin respaldo real ni evidencia científica.
La investigación, realizada por académicas de las universidades de Miami y Nueva York, analizó 1.233 declaraciones ambientales de 33 compañías líderes entre 2021 y 2024, incluyendo gigantes como JBS, Nestlé y Danone, así como la española Coren.
Compromisos sin respaldo ni planes claros
El estudio encontró que solo un 29% de las afirmaciones ambientales estaban acompañadas de alguna prueba, y apenas tres contaban con respaldo científico académico. Además, el 38% de las declaraciones eran proyecciones futuras no verificables, como lograr la neutralidad de carbono para 2030 o ahorrar miles de millones de litros de agua.
Las empresas tienden a priorizar planes de compensación de emisiones en lugar de acciones concretas para descarbonizar sus procesos productivos, replicando patrones similares a los observados en sectores como el petróleo y gas.
Greenwashing y falta de transparencia
Utilizando una herramienta especializada para detectar greenwashing, las investigadoras concluyeron que el 96% de las afirmaciones verdes analizadas carecen de credibilidad, debido a un lenguaje vago y escasa información sobre medición de impactos ambientales.
Estas compañías suelen destacar pequeñas mejoras de eficiencia o iniciativas con bajo impacto real, en lugar de impulsar transformaciones profundas en la ganadería y producción láctea.
Implicaciones legales y necesidad de regulación
El estudio resalta que este alto grado de ecopostureo puede tener consecuencias legales, como ya ocurrió con la brasileña JBS, demandada en Estados Unidos por tergiversar el impacto ambiental de sus productos.
Expertos en derecho mercantil coinciden en la necesidad de fortalecer mecanismos de verificación y regulación de las declaraciones ambientales, así como establecer estándares más estrictos para garantizar una transición real hacia sistemas alimentarios sostenibles.
“Muchas de las mayores empresas cárnicas y lácteas sienten la necesidad de hablar sobre temas ambientales; la mala es que gran parte de esto se queda solo en palabras y no en acciones concretas.”
En el caso particular del grupo español Coren, sus declaraciones ambientales son limitadas y se enfocan en compromisos generales y mejoras en gestión de residuos, sin evidenciar grandes avances o inversiones significativas.