El 17 de junio de 1994, en pleno verano estadounidense, el Mundial de fútbol irrumpió en un territorio donde el béisbol reinaba. A orillas del lago Míchigan, bajo un sol implacable y temperaturas que superaban los 45 grados en las gradas, se dio el puntapié inicial del torneo más multitudinario hasta la fecha.
Los estadios, diseñados para fútbol americano y sin protección solar, ofrecían un escenario poco habitual para el fútbol. Sin embargo, la pasión de los espectadores desbordó las expectativas, con una asistencia récord de más de 3.5 millones de boletos vendidos y un promedio de casi 69,000 espectadores por partido.
A pesar de la austeridad en la organización, que incluyó el uso de instalaciones sin remodelar y baños químicos, el torneo fue un éxito financiero sin precedentes, generando ganancias superiores a los 3,000 millones de dólares. La FIFA acertó al llevar el fútbol al país número uno en consumo mediático, logrando que la audiencia televisiva superara incluso eventos tradicionales como el béisbol o el tenis.
- El partido inaugural enfrentó a Alemania y Bolivia bajo condiciones extremas de calor.
- La selección estadounidense sorprendió con su fervor y logró conectar con la afición local.
- Brasil, con un estilo utilitario y figuras como Romario y Bebeto, se coronó campeón tras vencer a Italia en penales.
- La eliminación temprana de Colombia y la polémica salida de Maradona marcaron momentos emotivos y trágicos del torneo.
- El Mundial impulsó la creación de la Major League Soccer (MLS), transformando el panorama futbolístico en Estados Unidos.
Michel Platini describió la organización de Estados Unidos 1994 como "extraordinariamente bien lo mínimo", resaltando la austeridad que permitió un torneo rentable y exitoso.
La Copa del Mundo de 1994 no solo estableció récords de asistencia y audiencia, sino que también sembró las bases para el crecimiento del fútbol en un país que hasta entonces había mantenido distancia con el deporte. Su legado perdura, y la expectativa crece de cara al Mundial de 2026, que se disputará nuevamente en territorio estadounidense.