En el Caribe colombiano, el canto de un ave no siempre representa libertad, sino que a menudo refleja un delito que afecta gravemente la biodiversidad nacional.
En cumplimiento de su deber, la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique (Cardique), en coordinación con la Fuerza Pública, llevó a cabo un operativo en el casco urbano de Turbaco, Bolívar, logrando rescatar 70 aves silvestres que se encontraban en cautiverio.
Este rescate representa un golpe directo a una de las estructuras más persistentes de la economía ilegal en la región: el tráfico de fauna silvestre. Este flagelo se alimenta de una tradición malinterpretada que promueve tener como mascotas animales que por derecho natural pertenecen a los ecosistemas forestales.
El tráfico de fauna silvestre es un delito que desangra la biodiversidad del país y requiere acciones contundentes como esta para proteger nuestra riqueza natural.