Este viernes 20 de marzo de 2026, la ciudad de Bucaramanga aplicará la medida de pico y placa, una estrategia clave para optimizar la movilidad urbana. Esta acción busca mitigar los altos niveles de congestión vehicular que afectan el día a día de los habitantes y promover un ambiente más sostenible.
La restricción aplicará a diferentes tipos de vehículos, definidos según el último dígito de su placa, para garantizar un ordenamiento eficiente del tráfico en las principales vías de la ciudad.
Esta medida no solo impacta positivamente en la fluidez vehicular, sino que también representa un aporte significativo al cuidado del medio ambiente, al reducir las emisiones contaminantes generadas por el parque automotor.
“El pico y placa es una herramienta fundamental para construir una movilidad sostenible y mejorar la calidad de vida de todos los bumangueses”, afirmó la Dirección de Tránsito de Bucaramanga.