El Canal del Dique, un brazo artificial del río Magdalena con 115 kilómetros de extensión, es protagonista de un megaproyecto ambiental que avanza en la remoción de sedimentos para evitar inundaciones y mejorar la calidad de vida en la región Caribe.
Con una inversión cercana a los $3,2 billones, las obras de mantenimiento y restauración han logrado retirar aproximadamente 2,5 millones de metros cúbicos de sedimentos, un esfuerzo que ha evitado desbordamientos en 19 municipios de los departamentos de Bolívar, Atlántico y Sucre.
El presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Óscar Torres Yarzagaray, destacó que la maquinaria continúa operando sin pausa, evidenciando el compromiso del Gobierno Nacional y las autoridades regionales para proteger esta importante vía fluvial.
Además, el estudio de impacto ambiental del proyecto ya avanza en un 40%, asegurando que las intervenciones se realicen con criterios técnicos y ambientales que garanticen la sostenibilidad del canal y su entorno.
“Gracias a estos trabajos de operación y mantenimiento se han retirado aproximadamente 2 millones y medio de metros cúbicos de sedimentación. Esto ayudó mucho para que no se presentaran inundaciones en los 19 municipios de los tres departamentos.”