La Alcaldía de Bogotá ha puesto en marcha el decreto 117 de 2026, una iniciativa clave para recuperar las calles, parques y plazas de la ciudad que han sido invadidas por la venta informal. Este decreto establece un marco para organizar la actividad de los vendedores informales, garantizando su presencia de manera regulada y segura.
Entre las medidas contempladas, la Secretaría de Seguridad y el Dadep deberán realizar estudios específicos para determinar los lugares adecuados donde los vendedores podrán ejercer su actividad, buscando evitar la congestión y el desorden en el espacio público.
El impacto en la comunidad
El decreto también aborda problemáticas relacionadas con la presencia de mafias que operan en la venta informal, el uso de pipetas de gas que representan un riesgo para la seguridad y la protección de menores de edad involucrados en esta actividad. Estas acciones buscan mejorar la convivencia y la seguridad en las zonas afectadas.
Con esta regulación, la administración local espera devolver a los bogotanos espacios públicos dignos y ordenados, que permitan el tránsito peatonal fluido y la convivencia ciudadana, sin afectar la fuente de ingresos de los vendedores informales.