Walter Ortiz, repartidor en la localidad de Boulogne, provincia de Buenos Aires, vivió un momento inesperado y emocionante cuando acudió a entregar un pedido de un sándwich de milanesa con papas fritas a nombre de Rodrigo De Paul, jugador del Inter Miami y de la Selección argentina.
Al llegar a la dirección, De Paul salió personalmente a abrir la puerta y sorprendió al repartidor con una propina poco común, además de grabar un mensaje especial para el hijo de Walter.
El repartidor expresó su asombro diciendo: 'Qué loco', al no esperar que una figura tan reconocida del fútbol le brindara un gesto tan cercano y generoso.
Inicialmente, Walter pensó que el nombre de Rodrigo De Paul en el pedido era ficticio, pero la realidad superó sus expectativas cuando se encontró cara a cara con el futbolista.
Este acto de humildad y cercanía de De Paul se viralizó en redes sociales, destacando la actitud amable del deportista fuera de las canchas.