En un giro inesperado para el panorama climático global y regional, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) ha elevado a un 90% la probabilidad de que ocurra un fenómeno de Súper El Niño en septiembre de 2026.
Este evento climático extremo podría extenderse durante todo el último trimestre del año, generando condiciones que afectarían la disponibilidad y estabilidad del suministro energético en Colombia, un país que depende en gran medida de fuentes hidroeléctricas.
El impacto en la energía colombiana
El Súper El Niño se caracteriza por un calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico, lo que altera los patrones de lluvia y sequía. En Colombia, esto podría traducirse en una reducción significativa de las lluvias, afectando las reservas de agua para la generación hidroeléctrica.
Esta disminución en la capacidad hidroeléctrica obligaría a recurrir a fuentes alternativas de energía, posiblemente más costosas y contaminantes, lo que impactaría tanto en el costo de la energía como en la seguridad del suministro.
Medidas y recomendaciones
- Fortalecer la diversificación energética para reducir la dependencia de la hidráulica.
- Promover el uso eficiente de la energía entre los usuarios finales.
- Implementar planes de contingencia para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico.
- Monitorear continuamente las condiciones climáticas y ajustar las estrategias de gestión energética.
La directora del Ideam ha señalado que la preparación anticipada es clave para mitigar los efectos de este fenómeno sobre la infraestructura energética y la economía del país.