Un operativo sin precedentes se llevó a cabo frente a la costa de Túnez cuando la Global Sumud Flotilla, conformada por 24 embarcaciones, intentó bloquear el paso del carguero MSC MAYA, al que acusan de transportar materias primas destinadas a la industria armamentística de Israel. La maniobra logró que el buque desacelerara y modificara su rumbo, aunque no pudo ser detenido y continuó hacia los puertos de Ashdod y Haifa.
La flotilla zarpó de Barcelona el 15 de abril y se dirige hacia Sicilia, con llegada prevista antes del martes. Esta acción representa la primera interrupción civil coordinada de una cadena logística marítima vinculada al ejército israelí, según sus organizadores. Las embarcaciones formaron una línea para dificultar el paso y transmitieron un mensaje apelando a la humanidad de la tripulación, que respondió brevemente y luego cortó las comunicaciones.
Cada tripulación decidió de forma unánime sumarse a la maniobra, conscientes de las posibles consecuencias como sanciones o denegación de entrada en puertos europeos. Aprovechando la preferencia de paso que la normativa marítima otorga a los veleros, más de la mitad de las embarcaciones consiguieron retrasar varias horas la llegada del mercante a Israel.
- El MSC MAYA transporta principalmente acero de aleación usado en la industria militar israelí.
- La naviera MSC mantiene acuerdos logísticos con la compañía israelí ZIM, vinculada a esta cadena de suministro.
- La flotilla está compuesta por 39 embarcaciones, que ya realizaron una protesta simbólica frente a Túnez exigiendo la liberación de seis activistas detenidos.
- El trayecto ha enfrentado problemas técnicos debido a las condiciones de las embarcaciones, muchas de ellas veleros antiguos reacondicionados.
- Los participantes provienen de diversos perfiles, incluyendo activistas, parlamentarios y descendientes de palestinos expulsados.
La vida a bordo mezcla supervivencia y activismo, con alimentación basada en productos veganos y enlatados, evitando marcas que apoyan a Israel. Los pasajeros enfrentan mareos, cansancio y ansiedad ante posibles interceptaciones. Para manejar el estrés, la organización ofrece ejercicios de contención emocional.
Además del bloqueo marítimo, la Global Sumud Flotilla impulsa un convoy terrestre hacia el paso de Rafah y un congreso parlamentario en Bruselas para debatir un corredor marítimo humanitario bajo supervisión internacional. Tras llegar a Italia, evalúan posibles escalas en Turquía o una navegación directa hacia Gaza.
"Nuestros gobiernos nos han fallado. Estados Unidos ha bloqueado todos los intentos de llevar a Israel ante un tribunal internacional. Lo hago porque mi padre es palestino, pero también porque soy humano", expresa Carl Wahab, participante estadounidense motivado por la historia de su familia.