El piloto del caza F-15 derribado en Irán fue rescatado tras una operación coordinada que involucró decenas de aviones, inteligencia de la CIA y la participación directa de fuerzas especiales en tierra. La misión, que se desarrolló en territorio iraní, duró más de un día mientras el aviador permanecía oculto para evitar ser capturado.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que el segundo tripulante fue recuperado "sano y salvo", aunque con heridas. Este anuncio se dio tras la culminación de una operación que, según medios estadounidenses, combinó maniobras de inteligencia y apoyo aéreo en un entorno de alta complejidad.
La misión generó versiones encontradas y reportes sobre posibles víctimas civiles, lo que añade un componente de controversia y debate sobre el impacto de la operación en la región.
“Una operación sin precedentes que demuestra la capacidad y determinación de Estados Unidos para proteger a su personal en territorio hostil.”