La guerra en Oriente Medio ha dejado huellas visibles en varios sitios declarados Patrimonio Mundial por la Unesco, entre ellos el Palacio de Golestán en Teherán, conocido como el 'Versalles persa'. La agencia de la ONU expresó profunda preocupación por los daños en estos espacios que guardan la historia milenaria de la civilización islámica.
Daños estructurales en joyas históricas de Irán
El Palacio de Golestán, residencia real de la era Qajar y escenario de la última coronación del Sha, presenta daños visibles en sus techos de espejo, arcos y ventanas. Además, en la ciudad de Isfahán, la Mezquita Jameh —con más de mil años de historia— y el Palacio Chehel Sotoun han sufrido afectaciones. También se reportaron daños en el valle de Khorramabad, un sitio arqueológico con vestigios humanos de hace más de 60 mil años.
Un llamado global para preservar el patrimonio cultural
La Unesco ha compartido las coordenadas de los sitios culturales en riesgo con todas las partes en conflicto, instando a respetar la Convención de La Haya de 1954 y la Convención de 1972 para proteger el patrimonio mundial en tiempos de guerra. La organización alerta sobre las amenazas que enfrentan también otros monumentos en Israel, Líbano y países vecinos, y hace un llamado a la máxima moderación para evitar pérdidas irreparables.
- Palacio de Golestán, Teherán, Irán
- Mezquita Jameh y Palacio Chehel Sotoun, Isfahán, Irán
- Valle de Khorramabad, Irán
- Ciudad Blanca, Tel Aviv, Israel
- Puerto de Tiro, Líbano
- Otros sitios en Armenia, Azerbaiyán, Baréin, Chipre, Irak, Jordania, Kuwait, Omán, Palestina, Catar, Arabia Saudí, Turquía, Emiratos Árabes Unidos y Yemen
"Exigimos la protección de todos los sitios de importancia cultural que narran la historia de las civilizaciones en la región", afirmó Lazare Eloundou Assomo, director del Centro del Patrimonio Mundial de la Unesco.
El impacto del conflicto en estos monumentos no solo representa una pérdida para la historia y la cultura, sino que también plantea graves preocupaciones sobre la continuidad educativa, el acceso a la información y la preservación del conocimiento en la región. La Unesco insiste en la importancia de tomar medidas inmediatas para salvaguardar estos tesoros culturales ante la amenaza de la guerra.