Las instituciones europeas alcanzaron este lunes un acuerdo político provisional sobre el reglamento de retornos que permitirá, entre otras cosas, crear en terceros países centros para migrantes que deban ser repatriados, agilizar las deportaciones y endurecer la política migratoria.
Un acuerdo que supera las desavenencias
El Parlamento Europeo, la Comisión Europea y el Consejo de la UE -la representación de los países del bloque- acordaron el texto, cuya principal novedad gira en torno a la posibilidad de que los Estados miembros puedan deportar a migrantes a lo que se ha denominado como 'centros de retorno' en terceros países distintos a los de su origen, siempre y cuando se haya suscrito previamente un acuerdo y se respete el principio de no devolución.
Su aprobación estaba prevista para la pasada semana, pero desavenencias en cuanto a la fecha de implementación provocaron el retraso. Finalmente, las partes lograron un consenso que permitirá avanzar en la nueva política migratoria del bloque.
Europa ha tomado medidas para restringir la migración. Foto: Archivo EL TIEMPO / Agencias