La Secretaría de Salud de Bogotá ha encendido las alarmas por el creciente consumo de medicamentos para bajar de peso, especialmente los de tipo GLP-1, que imitan una hormona intestinal que regula el apetito y el azúcar en la sangre. La entidad denuncia que estos fármacos están siendo falsificados, vendidos de manera irregular y consumidos sin ningún control médico.
Un problema de salud pública en aumento
Aunque estos medicamentos han demostrado ser efectivos para tratar la obesidad y otras condiciones clínicas específicas, su uso inadecuado representa un grave peligro. Cada vez más personas los adquieren por su cuenta, sin saber si son candidatas para recibirlos o cuáles son las dosis correctas, lo que puede desencadenar efectos adversos severos.
El problema no radica en el medicamento en sí, sino en su uso inadecuado. No todas las personas son candidatas para recibir este tratamiento.
La importancia de la supervisión médica
La Secretaría de Salud insiste en que la formulación de estos fármacos debe ser realizada exclusivamente por un profesional de la salud. Durante la valoración médica se identifican contraindicaciones, se establece la dosis adecuada y se programa un seguimiento clínico que garantice un uso seguro y efectivo.
- No comprar medicamentos para bajar de peso en canales no autorizados.
- Evitar la automedicación y consultar siempre a un médico.
- Verificar que los fármacos sean originales y cuenten con registro sanitario.
- Denunciar la venta ilegal de estos productos ante las autoridades de salud.
La entidad hace un llamado a la ciudadanía para que priorice su salud y no ponga en riesgo su vida por seguir modas o promesas de resultados rápidos. El uso responsable de estos medicamentos solo es posible bajo la guía de un especialista.