El gobierno venezolano confirmó que asistirá a las audiencias programadas para el 4 de mayo en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) relacionadas con la disputa territorial por la región del Esequibo, sin embargo, dejó claro que su participación tiene como único objetivo exponer su versión de los hechos.
Delcy Rodríguez, representante del régimen venezolano, afirmó que el país no reconoce la jurisdicción de la CIJ ni acatará sus decisiones en este caso, lo que mantiene la tensión diplomática con Guyana, cuyo presidente, Mohamed Irfaan Ali, también está involucrado en el proceso.
Un operativo sin precedentes en el escenario internacional
La estrategia de Venezuela busca mostrar ante la comunidad internacional su postura respecto a la soberanía sobre el Esequibo, una zona rica en recursos naturales que ha sido objeto de disputa histórica entre ambos países.
“Nuestra participación es para mostrar ante el mundo la verdad, pero no reconocemos la jurisdicción de la Corte ni sus fallos”, expresó Delcy Rodríguez.
Este anuncio ocurre en un contexto de creciente tensión bilateral y pone en evidencia las dificultades para resolver conflictos territoriales mediante mecanismos judiciales internacionales cuando un Estado cuestiona la legitimidad del tribunal.