Desde 1915, Victoria ha sido mucho más que una marca de zapatillas; es un símbolo arraigado en la cultura y la identidad de Arnedo y La Rioja. Fundada por Gregorio Esparza, quien nombró la marca en honor a su esposa, Victoria ha logrado conectar a abuelos y nietos a través de su diseño clásico y funcional.
El modelo más icónico, conocido como "La Inglesa", se lanzó en los años 50 y ha permanecido casi inalterable, convirtiéndose en un referente intergeneracional que ha acompañado desde los veranos de la Transición española hasta los festivales de música actuales.
Una producción local que desafía la globalización
Victoria apuesta por la proximidad en su producción: el 80% de sus zapatillas se fabrican en España, combinando algodón andaluz, hilado en Cataluña y montaje en La Rioja. Este enfoque artesanal preserva oficios tradicionales como el vulcanizado manual, que otorga a las zapatillas su característica suela y un aroma único a fresa, parte de una estrategia de branding sensorial innovadora.
“Nuestra historia nos alimenta, pero somos conscientes de que en la moda, si una firma no se adapta a las tendencias, puede llegar incluso a desaparecer.” – Javier Garrido, CEO de Victoria
Tras una crisis en 1999, la empresa renació bajo la dirección de Calzados Nuevo Milenio, enfocándose en diseño contemporáneo y expansión internacional. Hoy, Victoria está presente en 56 países, con un mercado equilibrado entre España, Francia, Reino Unido e Italia, y un fuerte reconocimiento en Japón por su calidad artesanal.
Innovación sostenible y liderazgo femenino
En 2019, Victoria inauguró una sede de 7,000 m² bajo el estándar Passivhaus, que genera su propia energía con 300 paneles solares, reflejando su compromiso con la sostenibilidad. Además, su equipo creativo está liderado mayoritariamente por mujeres, resultado de una evolución orgánica basada en talento y mérito.
- 110 años de historia y tradición en calzado deportivo.
- Producción local con un 80% de proximidad en España.
- Preservación del oficio artesanal del vulcanizado manual.
- Presencia en 56 países con fuerte mercado europeo y japonés.
- Sede Passivhaus que impulsa la innovación sostenible.
- Equipo creativo liderado mayoritariamente por mujeres.
- Facturación histórica de 46 millones de euros en 2025.
Victoria representa un caso emblemático de cómo una marca puede combinar nostalgia, identidad cultural y modernidad para mantenerse vigente y competitiva en un mercado global, sin perder sus raíces ni su compromiso social y ambiental.