Un título empañado por la violencia
Junior de Barranquilla se coronó bicampeón del fútbol colombiano al vencer 3-1 en el marcador global a Atlético Nacional en la final del torneo Apertura de 2026. Sin embargo, los incidentes protagonizados por algunos aficionados terminaron opacando la fiesta deportiva.
En el partido de vuelta, disputado este lunes en Medellín, el Tiburón cayó 1-0 en un estadio Atanasio Girardot colmado por una enfervorizada hinchada verdolaga. No obstante, la goleada 3-0 conseguida en el encuentro de ida, en Barranquilla, le permitió administrar la ventaja y quedarse con el título.
Los disturbios en las tribunas
Una vez terminó el compromiso y se confirmó la consagración de Junior, algunos hinchas protagonizaron altercados en diferentes sectores del escenario deportivo. Según reportes preliminares de las autoridades, más de 20 personas habrían resultado lesionadas durante los enfrentamientos.
De acuerdo con versiones conocidas tras los hechos, algunos seguidores de Atlético Nacional detectaron la presencia de aficionados de Junior en sectores de las tribunas destinados a la hinchada local, situación que habría desencadenado los enfrentamientos.
La Policía tuvo que intervenir para controlar los disturbios, aunque varias personas resultaron lesionadas durante los enfrentamientos.
La necesidad de erradicar la violencia en los estadios
Hasta el momento, no se han reportado heridos de gravedad como consecuencia de las peleas entre aficionados de Junior y Nacional en Medellín. En los videos que circulan en redes sociales se observan los incidentes ocurridos en las tribunas del estadio Atanasio Girardot, hechos que vuelven a poner sobre la mesa la necesidad de erradicar la violencia de los escenarios deportivos.