La realidad del Real Madrid es distinta a la de hace un año. Eliminado de todas las competiciones y con las manos vacías, el club español espera dar un vuelco para regresar a la cúspide del fútbol mundial. Por eso ya piensa en grande y está cerca de anunciar a José Mourinho como su nuevo entrenador.
El portugués asistió a la final de la Copa de Alemania, en la que el Bayern Múnich derrotó 3-0 al Stuttgart, en un partido en el que Harry Kane marcó los tres goles y Luis Díaz y Michael Olise fueron figuras.
Un encuentro que desató especulaciones
Varios medios señalaron que Mourinho seguía de cerca a Michael Olise, una de las grandes sensaciones del Bayern esta temporada y un futbolista que gusta mucho en los despachos del Santiago Bernabéu de cara al próximo mercado de fichajes.
Olise ha sido uno de los jugadores clave del elenco bávaro dirigido por Vincent Kompany, razón por la que ha entrado en el radar de varios de los principales clubes de Europa. No resulta descabellado pensar que el Real Madrid esté interesado en él, pues en España buscan que el club regrese al camino de las victorias y vuelva a pelear por todos los títulos.
La versión oficial desmiente los rumores
Fueron muchas las especulaciones y algunos incluso se atrevieron a afirmar que la presencia de Mourinho tenía como objetivo observar a Olise. Sin embargo, todo indica que esa versión no era cierta.
El diario español Marca confirmó que los motivos de la presencia de Mourinho en la final de la Copa de Alemania no tuvieron relación alguna con Michael Olise ni con cualquier operación de mercado. El entrenador portugués acudió invitado por Adidas, marca que lo patrocina, dentro de una serie de compromisos comerciales y publicitarios relacionados con la final alemana.
Fuentes cercanas al entorno del entrenador aseguran que el viaje estaba planificado desde hacía varios días y que no existió ninguna reunión ni contacto relacionado con futbolistas del Bayern, concluyó Marca.