Tras la cancelación del partido entre Independiente Medellín y Flamengo de la Copa Libertadores, debido a los graves incidentes protagonizados por barras bravas en el estadio Atanasio Girardot, las autoridades locales confirmaron la captura de nueve personas, entre ellas un menor de edad.
Según informó Blu Radio, tres de los capturados fueron trasladados al Centro de Traslado por Protección, y se impusieron tres comparendos por parte de funcionarios de la Policía Metropolitana.
El partido se suspendió al minuto y medio
El árbitro FIFA venezolano Jesús Valenzuela suspendió el encuentro apenas al minuto y medio de juego, luego de que una espesa cortina de humo generada por bengalas encendidas en una de las tribunas impidiera la visibilidad en el campo.
La agencia AFP señaló que los aficionados del DIM protestaban contra la dirigencia del club antioqueño, en medio de un ambiente de creciente tensión en las gradas. Los jugadores de ambos equipos se retiraron a los camerinos sin verse afectados, mientras los disturbios se intensificaban.
Evacuación total y gritos contra la directiva
Casi 50 minutos después de la interrupción, las autoridades locales ordenaron por los altavoces la evacuación total de los aficionados presentes en el estadio. Desde las tribunas se escuchaban gritos de '¡Que se vayan todos!', dirigidos a los directivos del conjunto colombiano.
La Policía intentaba contener a miembros de la barra brava del DIM que buscaban invadir el terreno de juego y seguían lanzando bengalas hacia la zona que separa las gradas del campo, donde suelen ubicarse fotógrafos y personal de seguridad.
La Conmebol, en su cuenta de X, informó una hora y 18 minutos después del inicio del encuentro que el partido 'fue cancelado'.
En este tipo de incidentes, la Conmebol suele adoptar medidas disciplinarias estrictas, conforme a su reglamento, que pueden incluir la descalificación de los clubes implicados y la imposición de fuertes multas económicas.