Una nueva propuesta de política habitacional, impulsada por el exministro Mauricio Cárdenas y la organización Avanza Colombia, busca transformar el acceso a la vivienda propia en el país. La iniciativa, denominada 'Vivienda Sin Cuota Inicial', está diseñada para que 330.000 familias de bajos ingresos puedan adquirir una casa sin necesidad de ahorrar la cuota inicial, pagando mensualidades equivalentes al costo promedio de un arriendo.
Un diagnóstico que urge acción
La propuesta surge en un contexto crítico: el 41% de los hogares colombianos vive en arrendamiento y la tasa de propiedad ha caído al 38%, la más baja entre los países de la OCDE. Además, siete de cada diez hogares no propietarios tienen ingresos inferiores a dos salarios mínimos, lo que evidencia una brecha profunda en el acceso a vivienda formal.
Los cuatro pilares del programa
- Cobertura total de la cuota inicial: un subsidio de 50 millones de pesos (28,6 salarios mínimos) que cubre el 31,7% del valor de una Vivienda de Interés Prioritario (VIP), financiado por el Gobierno Nacional, el FOVIS y el Sistema General de Regalías.
- Garantía estatal e inclusión financiera: el FNG respaldaría el 70% del crédito por diez años y se usaría Open Finance para reconocer historial de pago de arriendos y servicios, facilitando la bancarización de informales.
- Subsidio a la tasa de interés: un aporte mensual de 355.793 pesos ajustaría la cuota a unos 700.000 pesos fijos, asumible por hogares con un salario mínimo.
- Desarrollo de entorno urbano: las viviendas se entregarían con colegios, centros de salud y espacios públicos, cofinanciados por municipios, sector privado y ministerios.
Impacto económico y viabilidad fiscal
Según Cárdenas, el programa generaría 2,6 millones de empleos y una actividad económica de 27,2 billones de pesos durante el cuatrienio. El costo fiscal neto sería del 0,07% del PIB, financiado con la recaudación tributaria de la construcción.
La propuesta se presenta como complemento a Mi Casa Ya, enfocándose en la población de 0 a 2 salarios mínimos, y con otras políticas podría cubrir 730.000 familias en cuatro años.
El proyecto será presentado al Gobierno Nacional entrante para su evaluación técnica, con la esperanza de convertirse en una política de Estado que cierre la brecha de vivienda en Colombia.